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Cómo crear fichas de personaje

La ficha de personaje es posiblemente la herramienta más valiosa de un escritor. Se trata básicamente de un documento que contiene toda la información relativa a un personaje de tu novela. Sencillo, ¿verdad? Sin embargo, saber cómo crear estas fichas de personaje de una manera eficaz puede suponer una diferencia crucial a la hora de construir unos personajes humanos, consistentes y creíbles para nuestra novela.

Cómo crear una ficha de personaje

Hay muchas plantillas de fichas de personajes en la red que puedes descargarte (al final de este post te dejo una plantilla de mi ficha de personaje), pero lo interesante es que tú mismo aprendas a elaborar tus propias fichas y a perfeccionarlas. No hay un modelo perfecto de ficha, sino que cada proyecto te va a exigir que desarrolles más o menos las diferentes categorías, o incluso que varíes su formato. Más allá del formato «ficha» clásico, hay escritores que recomiendan otras técnicas; por ejemplo, que entrevistes a tu personaje o que escribas un cuento breve desde su punto de vista. 

Por ejemplo, David Corbett, en su manual El arte de crear personajes, explica que la mejor forma de conocer a tus personajes es explorando escenas que tengan un profundo impacto emocional en sus vidas de ficción: por ejemplo, imaginando su reacción en un momento de vergüenza, de miedo, de alegría, de remordimiento… Dice Corbett que las biografías de personajes que se construyen a partir de escenas vívidas son mucho más útiles que las que consisten en un mero registro de informaciones. Y no seré yo quien le contradiga.

Sin embargo, uses el método que uses, la idea general que subyace a estas «fichas» es la de dedicar tiempo a profundizar en el personaje: piensa que por muy interesante que sea tu historia, si tus «actores» no están a la altura de la trama, si tú mismo no conoces a tus personajes a fondo, el lector lo notará y te habrás quedado a medio camino de cumplir sus expectativas.

Para evitar conformarnos con personajes planos y acartonados, vamos a ver aquí cuáles son los apartados que deberías tener en cuenta para que tus fichas de personaje cumplan su propósito de ayudarte a crear personajes realistas, profundos e inolvidables.

Qué elementos debe tener tu ficha de personaje

Antes de empezar, ten en cuenta que este documento no sirve solo para desarrollar a tu protagonista, sino para todos aquellos que tengan una función en la trama. Lo ideal es que cada personaje importante tenga su propia ficha de personaje, adaptada según su importancia en la historia.

Los apartados que te expongo aquí siguen un orden determinado para facilitar la explicación, pero, de nuevo, cada escritor debe sentirse libre y con la confianza suficiente de ordenarlos, adaptarlos y modificarlos según sus necesidades y las de la historia que quiere contar.

Contexto

Este primer apartado tiene que ver más con el mundo del personaje y su pertenencia a un determinado tiempo y lugar. No es lo mismo un joven nacido en el siglo XXI que otro del siglo XII, como tampoco es lo mismo que haya nacido en Japón que en Egipto que en el planeta Gueden. Ya desde el inicio, este contexto pone unos límites para la creación de tu personaje que debes conocer (y, en muchos casos, documentarte sobre ello).

De igual forma, si tu personaje pertenece a un determinado grupo social, sobre todo si este es hermético (militares , mafia, sectas…), debes conocer de antemano las particularidades de formar parte de dicho grupo.  

Reflexionar sobre el contexto de tus personajes consiste en dilucidar cómo las normas, las convenciones sociales, las relaciones de poder, las etiquetas de conducta, los detalles físicos y las costumbres de la vida cotidiana impactan en la personalidad de los personajes.

Esto es especialmente importante en determinados géneros como el histórico o el fantástico, donde es más habitual encontrarnos con lugares, épocas o grupos de personas que difieren mucho de nuestras vivencias.

Apariencia

Edad, género, raza, estamento o clase social, profesión, religión, forma de andar, postura, gestos, ropa…

Cualquier dato o información relevante que tenga que ver con la imagen externa de un personaje podríamos encajarlo aquí. La mayoría de plantillas que encontrarás en internet se centran principalmente en este apartado (y, por desgracia, no van mucho más allá). Y aquí es donde los escritores noveles pierden más tiempo decidiendo el color de ojos de sus protagonista y armando decenas de tablones de pinterest con imágenes, a la espera de que les llegue la inspiración.

La apariencia es importante, pero no es lo más importante, por lo que mi consejo es que trates de priorizar los datos verdaderamente relevantes para la historia. (Claro que, si tu personaje vive en un mundo donde el color de ojos está ligado a la clase social a la que perteneces, y determina si eres un esclavo o un noble, entonces sí podría ser un dato relevante para tu trama. Tú decides).

Lo interesante de la apariencia es que refleje de algún modo el interior del personaje. Una vez decididos los rasgos definitorios de esa envoltura del personaje, sería interesante explorar, por ejemplo, cómo su imagen externa influye en su personalidad y en sus relaciones con los demás. 

También es interesante prestar atención en este apartado a aquellos personajes que puedan ofrecer una contradicción significativa; es decir, que su imagen exterior entre en conflicto, por así decirlo, con lo que esperaríamos de ellos. Por ejemplo, el protagonista de las novelas de Pierre Lemaitre, el comandante Camille Verhoeven, mide apenas metro y medio de estatura; un detalle crucial que desafía la imagen de un policía que tenemos en nuestro inconsciente colectivo y que nos empuja a interesarnos mucho más por el personaje.

Rol o función

Tiene que ver con su rol (o roles) en la trama.

Los personajes cumplen una función dramática; es decir, sirven como un medio para la historia. Los protagonistas, además de impulsar la trama con sus acciones, funcionan como mensajeros del significado de la obra. Los secundarios, además de actuar como facilitadores de la trama, habitualmente muestran distintos aspectos del héroe o del adversario, y sirven para reforzar el tema de la obra. 

Es decir: todo personaje de tu novela tiene que tener un propósito. En este apartado debes reflexionar sobre cuál es ese propósito de cada personaje en concreto.

Aquí pueden ser muy útiles los arquetipos, a pesar de su mala fama. Como escritores, me parece bastante útil estar al corriente de los distintos arquetipos que nos ha brindado la literatura (y el arte en general), ya que puede ayudarnos a calibrar el papel que cumple determinado personaje en la historia: héroe, mentor, ayudante, fantasma…

Personalidad

Este apartado, como bien intuyes, es uno de los que mayor peso debería tener en tu ficha de personaje. Desarrollar y registrar la personalidad de tu personaje no consiste solo en apuntar si es «alegre», si es «introvertido» o si es «empático». Está genial que definas las virtudes y defectos de tu personaje en este apartado, pero no te quedes ahí. Debes ir mucho más allá, hasta asegurarte de que conoces bastante a fondo la forma de actuar del personaje y la visión del mundo que subyace detrás.

Si te es complicado profundizar en la psicología del personaje te aconsejo empezar este apartado de tu ficha definiendo el deseo principal de tu personaje, ya que es lo que le conectará con la historia. Incluso los personajes muy secundarios tienen algún tipo de deseo que quieren satisfacer, y que forma parte de sus intenciones personales en la trama. Esto es lo que te será muy útil para empezar a tejer los hilos entre el personaje y la historia.

Plantéate la siguiente pregunta: ¿qué es lo que quiere conseguir el personaje y por qué? Explorando ese deseo primario (e incluso los deseos secundarios) podemos ver qué es lo que le mueve a actuar, a arriesgarse, y a dónde nos lleva la persecución de ese deseo en la historia. (Y, si quieres ir un paso más allá, puedes definir la necesidad que acompaña a ese deseo).

El deseo y sus porqués suelen llevar aparejados una determinada visión del mundo del personaje, que a veces tiene que ver también con su backstory (que desarrollaremos en otro apartado más a fondo), o bien con una determinada fe o creencias arraigadas en su psique, y que hay que explorar concienzudamente también para comprender por qué el personaje actúa de una determinada manera.

Si seguimos tirando del hilo del deseo y descubriendo ese mundo interior del personaje, llegaremos a los miedos: ¿a qué teme tu personaje (en relación con su deseo)? ¿Qué es lo peor que podría pasarle?

Junto al miedo, hay otras emociones básicas en las que nos conviene detenernos, por ejemplo: ¿qué ama el personaje? ¿Qué odia? ¿De qué se avergüenza? ¿Siente culpa o remordimiento por algo? Situar al personaje frente a estas emociones y observar cómo responde ante ellas (incluso visualizar estas reacciones en pequeñas escenas que puedes escribir, como aconseja David Corbett) nos da información muy valiosa sobre la forma de actuar del personaje que nos puede servir para facilitar su coherencia a lo largo de la trama.

Desentrañar los misterios de la psicología humana a veces es todo un reto, por lo que, si te sientes perdido, puede estar bien apoyarse en clasificaciones de personalidad como el Eneagrama, del que ya te hablé en este artículo de aquí.

Símbolos

Los símbolos pueden ser útiles en muchos aspectos de la trama. Para nuestras fichas de personaje podemos pensar y registrar aquellos elementos simbólicos que muestran (o sugieren) de una forma concreta la personalidad del personaje.

Por ejemplo, puede ser una determinada obsesión o una manía del personaje, así como una preferencia por una comida o bebida en concreto. 

Los pequeños detalles o gestos nos pueden dar indicios de una determinada forma de ser del personaje, por ejemplo, una tendencia a morderse las uñas o chuparse el pelo, una risa peculiar, o incluso su nombre o su apodo.

Cualquier cosa que defina al personaje más allá de lo anecdótico, que pueda aportar más capas de significado, merece la pena consignarse en tu ficha de personaje.

Habilidades

Sobre todo si necesitan de foreshadowing

Imagina que tu personaje va a salvar al mundo gracias a un entrenamiento determinado o que una determinada característica le va a ayudar a superar un obstáculo de la trama; cuanto antes tengas claro cómo va a adquirir ese personaje esa habilidad o cualidad, más fácil te será justificarlo en la trama de una forma más coherente.

Relaciones

Este apartado es uno de los más interesantes a la hora de crear dinámicas relevantes para la historia con el resto de personajes. Las historias se construyen básicamente a partir de una idea central y un desarrollo minucioso de los personajes implicados en la trama. El protagonista rara vez está solo; son varias personas las que pueblan ese mundo de ficción y que son necesarias para que el engranaje funcione correctamente.

En este apartado puedes reflexionar sobre aquellas personas que han influido o influyen de alguna manera en tu personaje: familia, amigos, parejas…

Algunas preguntas que podemos hacernos para definir mejor estas relaciones son: ¿cuál es su papel en el grupo? ¿Qué posición ocupa en la familia?

¿En qué se parece a sus amigos? ¿En qué se diferencia? ¿Qué emociones le suscitan cada uno de los otros personajes?

Backstory o Biografía

Del concepto de backstory y de su importancia ya hablamos en este post de aquí

La biografía es otro de los apartados que suele tener más importancia, ya que en la mayoría de historias está relacionado con el conflicto interno del personaje y aquella visión del mundo y forma de actuar que hemos explorado en el apartado de «personalidad».

En este apartado de tu ficha de personaje te interesa volcar todos los sucesos importantes en el pasado del personaje que van a influir (directa o indirectamente) en la trama o en el arco de transformación. 

Evolución y arco de personaje

El cambio es el elemento clave en cualquier trama, y lo más habitual es que este cambio nos llegue a través del arco del personaje.

Tu personaje, sobre todo si es el protagonista, suele transformarse a raíz de los acontecimientos vividos en la historia. En otros casos, el personaje no cambia; bien porque elige no cambiar, o bien porque lo que cambia es la situación exterior (u otros personajes). Tanto si tu personaje cambia a lo largo de la historia como si rechaza la oportunidad de cambiar, puede ser de gran ayuda que dediques tiempo a reflexionar sobre su evolución y su andadura por la trama.

Para que tu personaje encaje en la historia que quieres contar y la historia encaje en el personaje que quieres construir, te sugiero que en este apartado reflexiones también sobre los dos puntos clave de la construcción de personajes: objetivo y conflicto.

La meta o el objetivo de tu personaje en la historia está directamente relacionado con su deseo vital (que hemos trabajado ya en el apartado «personalidad»). Tu personaje puede tener muchos deseos y objetivos, pero en la trama debe quedarles claro a tus lectores cuál es su deseo primario. Este deseo primario es aquel por el cual tu personaje está dispuesto a arriesgarlo casi todo para lograrlo.

El deseo se despliega a dos niveles: externo e interno. El externo es el objetivo tangible que quiere alcanzar tu personaje a lo largo de la trama. El deseo interno, dependiendo del tipo de historia, suele presentarse más bien como una necesidad de la que el personaje no es consciente hasta el final de la trama, y que a veces incluso entra en conflicto con el deseo externo. 

Por ejemplo, puede que tu personaje desee conquistar el amor de otro personaje, pero lo que de verdad necesite es aprender a amarse a sí mismo.

Una vez definido este objetivo en tu personaje, el siguiente paso para trazar un arco efectivo es localizar el conflicto central del personaje en la historia. El conflicto se crea a partir del deseo: es la frustración provocada por no poder acceder al deseo. Para crear conflicto debes hallar lo que se interpone entre el protagonista y su objeto de deseo hasta el final. Es un choque entre fuerzas opuestas que, a menudo, propicia ese cambio en el personaje del que hablábamos al comienzo del apartado. 

Por qué son importantes las fichas de personaje

El objetivo último de esta herramienta es conocer a fondo a tus personajes.

No se trata de registrar datos como si fuera una enciclopedia, sino que es una herramienta para la reflexión profunda sobre tu personaje.  

Quizá estés deseando terminar tu novela y te parezca que es una perdida de tiempo ponerte a crear estas fichas de personajes en lugar de lanzarte a escribir. Quizá te parezca que tienes muy claro quiénes son tus personajes, y que su historia fluirá por sí sola. Sin embargo, elaborar estas fichas nos puede ahorrar mucho tiempo y frustraciones a la hora de escribir. 

Las fichas ayudan a desarrollar la trama de una forma orgánica, sin giros forzados, porque son una herramienta que nos permite conocer a fondo a nuestros personajes, y nos ayudan a construirlos desde los cimientos. Sirven para mantener la coherencia y para recordar aspectos claves en su caracterización y su evolución. Son útiles para formarse una imagen vívida y lo más realista posible del personaje

Además, si creamos fichas para los personajes principales y secundarios, nos ayudarán a detectar posibles fallos en nuestro elenco de personajes; por ejemplo, personajes muy parecidos entre sí, personajes sin una función clara en la trama, personajes demasiado estáticos, personajes que se contradicen, etc.

La ficha te obliga a hacerte determinadas preguntas sobre el personaje y a descubrir las respuestas, por lo que es una herramienta de exploración muy útil en todas las etapas de escritura de la novela, no solo en la etapa de planificación. Durante la fase de escritura te pueden ayudar a superar muchos bloqueos y a encauzar partes de la historia de una forma mucho más eficaz. Además, son también una herramienta muy útil en la fase de reescritura del borrador. Con muchos de mis autores trabajo las fichas de personaje en los editings para lograr que historia y personajes se compenetren y funcionen a la par.

Como ves, mi propuesta de ficha de personaje es tan solo una guía que puedes y debes adaptar a tus necesidades y las de tu historia. Pero si quieres tenerlo en forma de «ficha» te puedes descargar este ejemplo de ficha de personaje que te dejo aquí. Ya me contarás si te ha sido útil.

plantilla ficha de personaje

¿Quieres saber más sobre creación de personajes? Échale un vistazo al artículo: Creación de personajes: cómo construir personajes para tu novela

También te recomiendo que le eches un ojo al libro de David Corbett que te he mencionado en el artículo. Si quieres más recomendaciones, aquí puedes encontrar algunos de mis libros para escritores favoritos.

 

6 comentarios en «Cómo crear fichas de personaje»

  1. Me ha encantado el articulo, estuve trabajando en mis fichas de personaje por algún tiempo y recién me he dado cuenta que me hacían falta varios detalles bastante trascendentales. Muchas gracias. Sin embargo, es una pena que ya no esté disponible el documento de la propuesta de ficha de personaje, me habría encantado echarle un ojo.

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¡Hola!

Soy Diana Clouet, editora especializada en Narratología y la artífice de todos los artículos que encontrarás en este blog

Soy licenciada en Periodismo y en Teoría de la Literatura y Literatura comparada por la UCM y llevo más de 15 años ayudando a escritores a dar forma a sus historias. He trabajado en el Grupo Planeta y desde 2013 colaboro como editora externa de varios sellos editoriales. Desde hace unos años también ayudo a autores que han elegido el camino de la autopublicación.

Disfruto aprendiendo y difundiendo herramientas y conocimientos sobre creatividadescritura y  edición.

Me apasiona pulir historias hasta que brillen y ayudar a los autores a dar lo mejor de sí mismos.

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