Cómo hacer una propuesta editorial

Has terminado tu novela, con muchas lágrimas y esfuerzo, y estás decidido a compartirla con el mundo. Después de leer atentamente todos los consejos que te doy en este post de aquí, decides que vas a probar el camino de la publicación a través de una editorial tradicional. Pero ¡oh, no! Aquellas editoriales con las que has contactado (y que te han respondido) te solicitan que les envíes una propuesta. Vamos a ver cómo se hace una propuesta editorial.

Qué es una propuesta editorial

Una propuesta editorial es un documento sencillo donde sintetizas toda la información sobre tu novela que pueda ser relevante a quien tiene que valorar si tu novela encaja o no en el catálogo de esa editorial en particular: el editor.

La misión de la propuesta editorial es llamar la atención del editor y convencerle de que le interesa publicar tu novela (o, al menos, leerla para juzgarla por sí mismo). Es decir, es un documento argumentativo a la par que informativo, por no decir publicitario. Tienes que «vender» ese texto que has escrito, presentarlo de tal forma que sea una oferta imposible de rechazar.

No se trata de mentir, ni de exagerar, ni de vender humo. Si tu propuesta le interesa, pero luego el texto no se corresponde con la expectativa creada, no solo le habremos hecho perder el tiempo, sino que habremos minado nuestra credibilidad como autores. Y ojo con esto, porque el mundo literario da muchas vueltas y nunca se sabe si necesitaremos, en un futuro, que ese mismo editor nos valore otra propuesta, y si se acordará de nosotros y de que una vez ya se la jugamos. 

Entonces ¿en qué consiste una propuesta editorial? Consiste básicamente en explicar quién eres, qué es lo que has escrito y argumentar por qué crees que esa editorial se beneficiaría si decide confiar en tu novela. 

Qué debo incluir en mi propuesta editorial

Para empezar, lo que NO debes incluir es purpurina (esto me sucedió personalmente, en aquella época en que casi la mitad de los manuscritos que recibíamos eran en formato papel). Ni ningún otro elemento estrambótico decorativo. Eso incluye, en los digitales, imágenes de gran tamaño que no se cargan, música, animaciones que impiden la lectura o formatos imposibles de descargar. En resumen, cualquier cosa innecesaria que distraiga al editor de lo que importa: tu novela.

Hazlo sencillo y profesional.

Dicho esto, lo primero que hay que tener en cuenta es que debes comprobar si la editorial en cuestión tiene algún modelo de propuesta o indica los requisitos que debes seguir para su presentación. Por ejemplo, a veces te piden un resumen de un número concreto de páginas, y otras veces lo que te piden es una sinopsis sin spoilers. Algunas te piden que adjuntes el manuscrito completo, otras un primer capítulo de muestra y otras nada. Es importante revisar lo que pide la editorial y leerlo con atención.

Si no hay ninguna indicación sobre lo que debes presentar, entonces tienes mayor libertad para ser original (sin pasarte) y hacer la propuesta más personal. Sin olvidar aquellas cosas que sí o sí debes incluir.

la propuesta editorial

Una propuesta editorial debe contener:

1. Quién eres

Esta parte de la propuesta editorial, que a muchos autores se les olvida incluir, yo la pongo la primera. El editor necesita saber quién eres, por qué has escrito esta novela y qué posibilidades de promocionarla tienes. No se trata de que le cuentes tu vida ni tampoco que detalles todos tus méritos como si estuvieras enviando un currículum a una oferta de trabajo. Se trata de presentarte de la forma más atractiva (y breve) posible y de destacar todo aquello que tenga relación con la novela y con tu proyección como escritor

Quizá pienses que, si no has publicado algún libro antes o no tienes miles de seguidores en TikTok, al editor no va a interesarle este apartado, pero te equivocas. Seguro que puedes incluir otras cosas igual de interesantes: si has participado en algún premio, si tienes un blog, si escribes artículos para Medium o si formas parte de algún grupo de escritura de tu localidad. Si has hecho algún curso de escritura o si te dedicas a algo que pueda facilitar la promoción de la obra (librero, periodista, profesor, conferenciante…).

También puedes incluir cualquier detalle que te relacione con la historia de tu novela, por ejemplo, si eres abogado de profesión y el protagonista que resuelve los crímenes en tu novela también es abogado. O si tu novela está ambientada en la ciudad en la que vives y conoces como la palma de tu mano; o si eres experto en algún tema de los que trata tu libro. 

Todos estos detalles importan.

Si no tienes nada que destacar, entonces cuenta simplemente quién eres y qué te ha llevado a escribir esta novela. Puedes destacar el esfuerzo o la inversión que has hecho en ella, cómo te has documentado, o también qué otras cosas has escrito aunque no hayas publicado. 

Incluye tus redes sociales (solo si son públicas y relevantes) y tus datos de contacto (¡que no se te olvide!).

2. De qué trata tu novela

Aquí es donde vas a tener que poner los cinco sentidos y dar lo mejor de ti en la propuesta. Después de saber quién es el remitente, la editora en cuestión va a valorar lo que ofreces y para ello tienes que describir muy bien en qué consiste tu novela.

Lo primero que tendrás que incluir aquí es la sinopsis. Es importante leer de nuevo los requisitos de la editorial (si los hay) para saber qué tipo de sinopsis te están pidiendo.

Por sinopsis podemos entender dos cosas diferentes:

  • La sinopsis promocional: consiste en un texto muy breve (uno o dos párrafos máximo) donde se sintetiza lo que el lector va a encontrar en el libro. Es lo que habitualmente encontramos en las contracubiertas de los libros y tiene un enfoque comercial. Este tipo de sinopsis (blurb) trata de aglutinar todos esos componentes que pueden definir al libro ante una audiencia. Esto incluye normalmente un resumen de la trama sin spoilers, donde se deje claro de qué va la historia principal, dónde transcurre y quién es el protagonista, así como el tono o el estilo en que está escrita y los elementos del género en cuestión que deban ser destacados.
  • El resumen argumental: al que también se le llama sinopsis (de ahí muchas veces el lío), se trata de un resumen que refleja todo lo que sucede en la historia, desde el principio hasta el final (aquí es esencial desvelar el desenlace), y que incluye todos los giros y los puntos importantes de la trama. La extensión depende de la complejidad de tu historia, pero no te recomiendo extenderte más allá de las dos o tres páginas.

Además de la sinopsis (comercial o argumental, o ambas), se puede incluir otra información que ayude a comprender lo que has querido hacer con esta historia. Por ejemplo, puedes incluir una frase promocional, alguna explicación breve sobre los temas que trata la novela, su extensión (si no has podido adjuntar el manuscrito completo), si te has inspirado en algún hecho real, si forma parte de una saga… 

3. Por qué crees que encaja en el catálogo de la editorial

Aquí viene la parte argumentativa de la propuesta editorial, donde tienes que convencer a la editora de que el tipo de lector en el que estabas pensando al escribir tu novela es el mismo que compra sus libros.

Trata de poner en valor todo aquello que tu novela tenga que ofrecer al lector.

Puedes mencionar tus referentes. Libros que te han inspirado a la hora de desarrollar tu historia, o compararlo con otros libros de ese mismo género que han tenido éxito. Y mucho mejor si esos libros forman parte del catálogo de la editorial en cuestión. 

Además de las similitudes con otros libros, es importante resaltar también las diferencias. Piensa en qué tiene de original tu libro, qué es lo que puedes aportar al catálogo que no tengan otros.

¿Es necesaria la propuesta editorial?

 Pues depende. No es algo que todas las editoriales pidan como requisito, pero te puedo asegurar que siempre es bienvenida. 

Piensa que las editoras que trabajan en las editoriales son personas muy ocupadas, atareadas en mil funciones de las que ya te hablé un poco en este otro post. Valorar los manuscritos que les llegan (o encargar un informe de lectura) es solo una de las muchas tareas que llevan a cabo.

Y la cantidad de manuscritos que reciben para ser leídos y valorados es… demasiada como para prestarles la debida atención a cada uno. Por eso, muchas editoriales optan por no aceptar manuscritos no solicitados, porque sencillamente no dan abasto para hacer la criba de los que podrían interesarles. Otras han optado por pedir una propuesta editorial antes de decidir si les interesa o no valorar el manuscrito completo.

En este escenario, la propuesta editorial, aunque no sea «obligatoria», se convierte en una herramienta tremendamente útil tanto para el autor como para el editor. Para el editor es algo que le facilita mucho el trabajo: en lo que tarda en leerse dos páginas puede hacerse una idea de si le merece o no la pena leerse las 400 del archivo de texto que adjunta el autor.

Para el autor, si sabe hacerlo bien, la propuesta editorial puede abrirle puertas. Te permite que esa editora ocupada decida dedicarle esos minutos de su tiempo para valorar tu propuesta. Y, si tu novela tiene pinta de que encaja en lo que están buscando en esos momentos, no dudes de que se lanzará a leerla.

¿Tienes todo listo para escribir tu propuesta editorial? ¡Vamos a ello!

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2 comentarios en «Cómo hacer una propuesta editorial»

  1. Gracias por este artículo tan interesante. Me ha quedado muy claro cómo funciona la relación editorial -autor . Me ayuda mucho.

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    • Muchas gracias por tu comentario, Rosa. Me alegra haberos iluminado aunque sea un poquito este camino a veces tan arduo.

      Responder

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